Alérgenos: la importancia de etiquetar correctamente tus productos

¿Sabías que más del 30% de españoles son intolerantes a la lactosa? ¿Y que un 2% lo son al gluten? Controlar los alérgenos cobra más peso en la industria

¿Qué incidencia crees que tienen las alergias e intolerancias a determinados alimentos en España? Según un estudio (llevado a cabo por la Sociedad Española de Patología Digestiva (SEPD) y la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), se estima que entre el 30% y el 50% de la población española es intolerante a la lactosa. La celiaquía, por su parte, afecta al 2% por de los españoles, aunque se estima que un 80% de los casos están todavía sin diagnosticar.

Aparte de las alergias nombradas con anterioridad, existe una gran cantidad de alérgenos presentes en nuestra gastronomía: crustáceos, soja, frutos secos… la lista es interminable. Afortunadamente, la ley obliga a informar de la composición de los alimentos, tanto si se venden envasados, como si la venta se lleva a cabo sin envasar. La mayoría cumple con la normativa, pero no siempre con garantías.

La importancia de contar con un buen control de calidad y etiquetado

Los fabricantes deben informar en su etiquetado de la presencia de cualquiera de los 14 alérgenos existentes. Esto es algo en lo que se ha avanzado notablemente en los últimos años y, aunque es cierto que se suele hacer más hincapié en la ausencia de determinados alérgenos que en la presencia de los mismos por motivos comerciales, la práctica totalidad de los productos informan de todos los alérgenos presentes en sus alimentos, así como de la posibilidad de cualquier contaminación cruzada.

Alimentos no envasados

Por otro lado, si todavía puede quedar algo de camino por recorrer en lo referente a alimentos envasados, la situación es más compleja en el caso de la venta de alimentos no envasados. La ley obliga a informar de la presencia de cualquier alérgeno, ya sea mediante etiquetado, a través de carteles o comunicándolo verbalmente a la hora de hacer la venta. No obstante, un estudio llevado a cabo por la OCU nos revelaba que, a pesar de que un 97% de establecimientos informaba verbalmente de la presencia de alérgenos a la hora de vender productos a granel, solo un 26% lo hacía cotejando esa información con el etiquetado. A pesar de los daños que podría ocasionar un error al dar dicha información al consumidor final.

El caso de la contaminación cruzada, en el caso de estos productos, es infinitamente más complejo. Apenas un 20% de los establecimientos cuenta con las medidas necesarias para evitarla, situando el producto, en la mayoría de los casos, en en el mismo mostrador que el resto, sin ningún tipo de barrera. En Taberner somos plenamente de conscientes de la importancia de este asunto. Por ello, somos sumamente cuidadosos con el control y manipulación de materias primas con alérgenos, desde la recepción, donde las identificamos con etiquetas distintivas, hasta su manipulación en pesaje con utensilios diferenciados por color. Es fundamental que no haya, ni siquiera, trazas en nuestros preparados. Ofrecer productos sanos e inocuos para el consumidor finales es nuestro principal objetivo y forma parte de nuestra política de calidad.

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